La nostalgia de lo que nunca fue (Cerrar los ojos, Erice, 2023)
Hace unas semanas, nos enterábamos de la triste noticia del fallecimiento del gran actor Manolo Solo, una de esas figuras que ha marcado este nuevo cine español del siglo XXI, movido por discretas miradas y pequeños gestos, registro del que era experto el interprete algecireño, que a pesar de su tardío éxito, ya deja una huella imborrable en la historia del cinematógrafo. Con intención de recordarlo, como tantos otros hicieron, me dispuse a verlo en ese lugar, donde como decía la crítica de Babylon, pasará la eternidad rodeado de ángeles y fantasmas; sus películas. Había muchas donde escoger, pero la película que más destaca de su filmografía, no sólo por ser un protagónico, algo a lo que un actor con tantos papeles secundarios no solía estar acostumbrado, si no también por la belleza inaudita con la que cuenta. Y si a todo esto le añadimos que el director es uno de los menos prolíficos pero a la vez mejores de nuestro cine, llegamos a una pieza imperdible. Sí, así es, estoy hablando d...